Con un espejo entre las manos, sólo pude dejarlo caer. Después cada paso era inevitablemente doloroso entre cristales, esos cantos afilados se abrían paso entre mi piel. La sangre enseguida hizo charco, como un círculo o barrera a mi alrededor, que dejaría claro que quien se acercase a mí quedaría manchado de esa sangre. Se veía tan oscura en ese suelo de madera. Se apoderaba de los surcos y las betas de ésta haciéndolos suyos a su paso. Emergida entre semejante estropicio, lo inevitable pasó, y sólo pude resbalar y caer. Ahora toda yo estaba cubierta de esa opaca sangre que ya no me pertenecía. Huía de mí, sangraba todo mi cuerpo. La impotencia de la quietud de mis músculos que, petrificados habían quedado ante semejante escenario invocó a las lagrimas, que en tantísimas ocasiones habían sido mis fieles compañeras. Ellas también se desprendían de mí, me nublaban la vista, me mojaban el alma.
Solo pude tenderme en el suelo a escuchar como todo ello salía inexorablemente de mí. A su paso se llevaba las fuerzas y las ganas de levantarme.
Entre lágrima y lágrima…
...pensé en tantas cosas.
martes, 3 de diciembre de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
Cualquiera diría que ella estaba tomando el sol...
Cualquiera diría que ella estaba tomando el sol. Craso error.
Ella…. Ella… había conseguido sincronizar la apertura de su alma con el sonido de su corazón.
Ella encontró “el sonido” el suyo… en unas notas de piano…. No contaba una historia, ni decía nada, no tenía palabras…. Y no hacían falta.
Es como cuando lees un libro y te imaginas a los personajes; ves su ropa, como se mueven, como andan, que gestos o expresiones hacen, e incluso puedes imaginar su olor. Pero en el momento en el que ese libro se hace película toda esa magia se rompe.
Así que ella prefería no saber lo que ese “sonido” quería decir para el autor, había llegado a sus oídos, le había hecho sentir TANTO que ya era suyo. Contaba su propia historia.
Cualquiera hubiese pensado que ella estaba loca. Y de nuevo caería en error.
Ella… sumergida en “su sonido” no dejaba de reír y llorar de felicidad… tanto, tan desbordante que incluso estaba asombrada por tan sublime y colosal sensación. Carcajadas sumergidas en lágrimas interminables de una felicidad tan PURA… que las palabras de un diccionario parecen poder ser contadas con los dedos de una mano … .
Ella…. Ella… había conseguido sincronizar la apertura de su alma con el sonido de su corazón.
Ella encontró “el sonido” el suyo… en unas notas de piano…. No contaba una historia, ni decía nada, no tenía palabras…. Y no hacían falta.
Es como cuando lees un libro y te imaginas a los personajes; ves su ropa, como se mueven, como andan, que gestos o expresiones hacen, e incluso puedes imaginar su olor. Pero en el momento en el que ese libro se hace película toda esa magia se rompe.
Así que ella prefería no saber lo que ese “sonido” quería decir para el autor, había llegado a sus oídos, le había hecho sentir TANTO que ya era suyo. Contaba su propia historia.
Cualquiera hubiese pensado que ella estaba loca. Y de nuevo caería en error.
Ella… sumergida en “su sonido” no dejaba de reír y llorar de felicidad… tanto, tan desbordante que incluso estaba asombrada por tan sublime y colosal sensación. Carcajadas sumergidas en lágrimas interminables de una felicidad tan PURA… que las palabras de un diccionario parecen poder ser contadas con los dedos de una mano … .
jueves, 23 de mayo de 2013
Llorar con los ojos abiertos
Hoy. Hoy tengo ganas de escribirte, porque eres tu el que siempre me ha escuchado. Hoy tengo ganas de escribirte, para contarte todo lo que me ha pasado. Quiero decirte que he vuelto. He vuelto. Aunque creo que no volveré a ser la misma jamás. Vuelvo a poder ver el mundo con lo maravilloso de estos ojos que cerrados quedaron un tiempo.
Todo ese tiempo lo único que pude hacer con ellos fue llorar. Pero ahora lloro con los ojos abiertos. Con la mirada fija hacia algún lugar, casi el que sea. No importa. Vuelvo a ver. Ver, era lo único que yo poseía y desprovista de ello no quería más nada.
Te escribo a ti para variar y poder contarte algo bueno, lo único que me enorgullece de mi misma. Lo único en lo que creo aunque la gente no me crea. Lo que siento. Lo siento tanto, que no me importa estar sola en ese lugar. Por fin amigo no me haces falta, aunque solo sea en un lugar de mi vida.
En este, me gusta estar sola.
En este, siento como se ensancha eso que llaman alma,… y me desborda.
Todo ese tiempo lo único que pude hacer con ellos fue llorar. Pero ahora lloro con los ojos abiertos. Con la mirada fija hacia algún lugar, casi el que sea. No importa. Vuelvo a ver. Ver, era lo único que yo poseía y desprovista de ello no quería más nada.
Te escribo a ti para variar y poder contarte algo bueno, lo único que me enorgullece de mi misma. Lo único en lo que creo aunque la gente no me crea. Lo que siento. Lo siento tanto, que no me importa estar sola en ese lugar. Por fin amigo no me haces falta, aunque solo sea en un lugar de mi vida.
En este, me gusta estar sola.
En este, siento como se ensancha eso que llaman alma,… y me desborda.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Vivir viviendo
Encontrarte en lo desconocido, conocer de nuevo.
Vivir lo no vivido.
No dejar de tener miedo.
Pero a pesar de todo seguir vivo.
VIVIR VIVIENDO.
No quedarte dormido en un cómodo sueño.
Encontrar aquello que perdiste sin saber que lo habías perdido.
Sentirte Tú mismo.
Vivir lo no vivido.
No dejar de tener miedo.
Pero a pesar de todo seguir vivo.
VIVIR VIVIENDO.
No quedarte dormido en un cómodo sueño.
Encontrar aquello que perdiste sin saber que lo habías perdido.
Sentirte Tú mismo.
lunes, 16 de julio de 2012
Sangre
Susurrarte, escribirte, imaginarte, tocarte
Y perderme entre todo ello,
Y dejarme arrastrar por lo que quiero,
Y pensar
Y pensarte…
Todo lo lleno de sangre,
Sangre por todas partes,
Sangre seca y negra por las paredes y las ventanas, por las puertas…
Todo impregnado por ese olor tan fuerte a dolor, a daño y no sé sentir otra cosa,
No me sale recordar otra cosa.
Sigo hablándote aunque no quiera,
Sigo tu estela tal como la inventé.
Era para ti, era para mí
Para no perderte ni perderme.
Y perderme entre todo ello,
Y dejarme arrastrar por lo que quiero,
Y pensar
Y pensarte…
Todo lo lleno de sangre,
Sangre por todas partes,
Sangre seca y negra por las paredes y las ventanas, por las puertas…
Todo impregnado por ese olor tan fuerte a dolor, a daño y no sé sentir otra cosa,
No me sale recordar otra cosa.
Sigo hablándote aunque no quiera,
Sigo tu estela tal como la inventé.
Era para ti, era para mí
Para no perderte ni perderme.
sábado, 31 de marzo de 2012
Alcanzar
Extender las manos sin llegar a alcanzar con las yemas de los dedos todo aquello que realmente quieres. Sin lograr ni tan siquiera poder rozarlo. Y sentirte tan pequeño que no puedes evitar que caigan sobre tus mejillas lágrimas de impotencia.
Pero lo que debes hacer es seguir intentándolo, porque de algún modo, algún día crecerás. El problema es que la espera es muy dura, pues parece no tener fin y a veces es inevitable pensar que no podrás llegar nunca. Que por mucho que lo desees no será alcanzado jamás.
Hay gente que por no poder ver esa posibilidad de futuro deja de extender los brazos esforzándose en llegar.
Hay personas a las que ya les duelen demasiado de tenerlos continuamente en tensión. Personas a las que las inclemencias de la vida les atormentan tanto que no las llegan a soportar, que están cansados de los continuos golpes que te hieren y amoratan. Incesante dolor al que no ven la posibilidad de darle fin.
¿O sí?...
Tal vez lo que sucede es que realmente ven una salida tan clara y brillante que los deslumbra y no los deja ver nada más.
Pero lo que debes hacer es seguir intentándolo, porque de algún modo, algún día crecerás. El problema es que la espera es muy dura, pues parece no tener fin y a veces es inevitable pensar que no podrás llegar nunca. Que por mucho que lo desees no será alcanzado jamás.
Hay gente que por no poder ver esa posibilidad de futuro deja de extender los brazos esforzándose en llegar.
Hay personas a las que ya les duelen demasiado de tenerlos continuamente en tensión. Personas a las que las inclemencias de la vida les atormentan tanto que no las llegan a soportar, que están cansados de los continuos golpes que te hieren y amoratan. Incesante dolor al que no ven la posibilidad de darle fin.
¿O sí?...
Tal vez lo que sucede es que realmente ven una salida tan clara y brillante que los deslumbra y no los deja ver nada más.
sábado, 25 de febrero de 2012
Puedo escribir los versos más tristes esta noche...
Puedo escribirlos y con ellos que se me desgarre el alma,
y con ellos escuchar el crepitar del dolor de esa llama.
Puedo escribir al recordar todos los gritos de mi alma,
puedo nombrar sin parar el dolor que a ellos embarga.
Sumergirme en cada palabra y hundirme en el inmenso mar del desconsuelo,
buscar para no encontrar la calma ni la cura de todo lo que anhelo.
Puedo oír esa voz que me despedaza,
que hace añicos sus propias palabras,
que me atemoriza,
me destroza,
me descuartiza,
me azota, y me hace zozobrar en un rio de pensamientos sin final.
y con ellos escuchar el crepitar del dolor de esa llama.
Puedo escribir al recordar todos los gritos de mi alma,
puedo nombrar sin parar el dolor que a ellos embarga.
Sumergirme en cada palabra y hundirme en el inmenso mar del desconsuelo,
buscar para no encontrar la calma ni la cura de todo lo que anhelo.
Puedo oír esa voz que me despedaza,
que hace añicos sus propias palabras,
que me atemoriza,
me destroza,
me descuartiza,
me azota, y me hace zozobrar en un rio de pensamientos sin final.
viernes, 13 de enero de 2012
Yo...
Un poco de realidad,
respirar un ápice de dolor amargo,
saber la verdad
y dejarse tender entre tus manos,
suspirar palabras,
sonreír llorando.
Verter todo lo que hay dentro,
para poder derramarlo.
respirar un ápice de dolor amargo,
saber la verdad
y dejarse tender entre tus manos,
suspirar palabras,
sonreír llorando.
Verter todo lo que hay dentro,
para poder derramarlo.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Palabras escritas
Hay ciertas cosas que solo se pueden contar leyéndolas en voz alta. Hay ciertas cosas que primero deben estar escritas y después deben ser leídas por alguien que les aporte vida dándoles un poco de su alma. Nunca es igual leer algo para ti que escuchar una voz (o la tuya propia) dando la entonación y la importancia a las palabras o frases que la posean.
Hay cosas escritas que por el hecho de saber quien las ha escrito sabes el modo o la intención que tienen tras de sí. Por ello tienen una repercusión o significado en ti. Esas palabras o frases para ti son como si llevaran firma, e incluso puedes llegar a imaginar a la otra persona diciéndotelas. Su voz, sus gestos… su cara en casi cada momento, o más concretamente en los momentos puntuales.
Pero nunca sabrás con exactitud cómo, para quien, o de qué manera han sido escritas esas palabras, por mucho que llegues a creer que conoces la respuesta y a la otra persona, no sabrás más de lo que tú puedas imaginar. Siempre hay que dar un margen a error.
Escribimos porque necesitamos expresar algo de alguna manera, pero no por ello queremos que todo el mundo lo entienda. Nos dejamos ese pequeño espacio íntimo y personal para nosotros mismos. Muchas veces también hacemos esto hablando, porque hay cosas que prefieres que no sean comprendidas por completo o dejar un poco en el aire y que la otra persona lo interprete a su modo (a pesar que dada tu intención no sea el correcto).
Siempre hay algo que nos guardamos para nosotros mismos o incluso de nosotros mismos. Ese algo que no queremos ver.
Hay cosas escritas que por el hecho de saber quien las ha escrito sabes el modo o la intención que tienen tras de sí. Por ello tienen una repercusión o significado en ti. Esas palabras o frases para ti son como si llevaran firma, e incluso puedes llegar a imaginar a la otra persona diciéndotelas. Su voz, sus gestos… su cara en casi cada momento, o más concretamente en los momentos puntuales.
Pero nunca sabrás con exactitud cómo, para quien, o de qué manera han sido escritas esas palabras, por mucho que llegues a creer que conoces la respuesta y a la otra persona, no sabrás más de lo que tú puedas imaginar. Siempre hay que dar un margen a error.
Escribimos porque necesitamos expresar algo de alguna manera, pero no por ello queremos que todo el mundo lo entienda. Nos dejamos ese pequeño espacio íntimo y personal para nosotros mismos. Muchas veces también hacemos esto hablando, porque hay cosas que prefieres que no sean comprendidas por completo o dejar un poco en el aire y que la otra persona lo interprete a su modo (a pesar que dada tu intención no sea el correcto).
Siempre hay algo que nos guardamos para nosotros mismos o incluso de nosotros mismos. Ese algo que no queremos ver.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Quitarse la armadura
Cuando lloras te sientes débil, despojado de tu fortaleza, por eso es tan placentero y reconfortante que este alguien a tu lado en ese momento. Cuando lloras y hay alguien al lado es como si esa vulnerabilidad no fuera tan mala, porque te sientes protegido, porque hay alguien que sabe que estas mal y te va a acoger en sus brazos mientras te calmas y puedes volver a ponerte la armadura. *Esa persona, en ese momento, es lo único que te protege del resto del mundo.*
Si esa persona no está sientes que el mundo te come, te devora, te mastica a su antojo sin tu poder hacer nada.
Necesitamos armaduras constantemente para poder salir a la calle, las necesitamos para no morir arrastrados a lo más profundo del estómago del mundo.
Pero siempre existen en tu vida ciertas personas con las que te llegas a sentir tan a gusto que sin darte cuenta ellos mismos te quitan esa férrea armadura que a ti te ha costado tantísimos golpes forjarte, para que no te volvieran a herir. Esas personas se convierten en un arma de doble filo. Igual que tienen la puerta abierta para hacerte muchísimo bien, la tienen abierta para lo opuesto. Esas personas son las que realmente pueden alcanzar en un solo golpe lo más profundo de tu ser, esas personas son las posibles causantes de hacerte sentir una muerte en vida.
Esas personas muchas veces no son conscientes de lo realmente vulnerable que eres ante ellas. Ellas representan un gran pilar en la estructura de tu vida, y del mismo modo en que te ayudan a soportar el gran peso de esta, también pueden hacer que toda ella se tambalee e incluso hacerla desmoronarse.
Debo añadir a lo primero que hay gente que por tener falta de esa persona no consigue desahogarse por completo, ya que no se puede quitar la armadura sin tener a su lado a alguien para poder hacerlo.
Si esa persona no está sientes que el mundo te come, te devora, te mastica a su antojo sin tu poder hacer nada.
Necesitamos armaduras constantemente para poder salir a la calle, las necesitamos para no morir arrastrados a lo más profundo del estómago del mundo.
Pero siempre existen en tu vida ciertas personas con las que te llegas a sentir tan a gusto que sin darte cuenta ellos mismos te quitan esa férrea armadura que a ti te ha costado tantísimos golpes forjarte, para que no te volvieran a herir. Esas personas se convierten en un arma de doble filo. Igual que tienen la puerta abierta para hacerte muchísimo bien, la tienen abierta para lo opuesto. Esas personas son las que realmente pueden alcanzar en un solo golpe lo más profundo de tu ser, esas personas son las posibles causantes de hacerte sentir una muerte en vida.
Esas personas muchas veces no son conscientes de lo realmente vulnerable que eres ante ellas. Ellas representan un gran pilar en la estructura de tu vida, y del mismo modo en que te ayudan a soportar el gran peso de esta, también pueden hacer que toda ella se tambalee e incluso hacerla desmoronarse.
Debo añadir a lo primero que hay gente que por tener falta de esa persona no consigue desahogarse por completo, ya que no se puede quitar la armadura sin tener a su lado a alguien para poder hacerlo.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Solo pienso en...
A ti te lo entregué todo, incluso de lo que carecía, incluso lo que no sabía que poseía. Me despojaste de todo lo que creí tener, o lo que en algún momento fue mío. Lo cogiste sin preguntar, sin permiso alguno… y sin darte cuenta. Lo cogiste por que sí.
Yo necesitaba volcarme en alguien, pero no lo sabía. Y sin querer me volqué en ti. Lo supe cuando ya era demasiado tarde.
Pero la Verdad cae ante mis pies y por mucho que quiera ayudarla a levantarse se ha portado demasiado mal conmigo. Ella ha sido muy cruel y no me ha dejado seguir soñando durante algún tiempo más. Es una egoísta solo le importa ella, pero al menos lo reconoce. La Verdad me ha dejado sin fuerzas, de hecho creo que ella es la que peor se ha portado. Ella me pegó y yo no pude defenderme porque era cierto. Caí esa vez yo rendida ante sus pies, pero era tarde. Por mucho que supliqué que me dejara soñar la muy despiadada a penas me dejó respirar.
Y ahora casi sin aliento me tambaleo entre la verdad y la mentira, lo que me duele y lo que sueño. Eso me hace pensar cada vez con más claridad a mi pesar que los sueños rara vez se ven cumplidos y la Verdad es la que siempre te hace despertar.
Yo necesitaba volcarme en alguien, pero no lo sabía. Y sin querer me volqué en ti. Lo supe cuando ya era demasiado tarde.
Pero la Verdad cae ante mis pies y por mucho que quiera ayudarla a levantarse se ha portado demasiado mal conmigo. Ella ha sido muy cruel y no me ha dejado seguir soñando durante algún tiempo más. Es una egoísta solo le importa ella, pero al menos lo reconoce. La Verdad me ha dejado sin fuerzas, de hecho creo que ella es la que peor se ha portado. Ella me pegó y yo no pude defenderme porque era cierto. Caí esa vez yo rendida ante sus pies, pero era tarde. Por mucho que supliqué que me dejara soñar la muy despiadada a penas me dejó respirar.
Y ahora casi sin aliento me tambaleo entre la verdad y la mentira, lo que me duele y lo que sueño. Eso me hace pensar cada vez con más claridad a mi pesar que los sueños rara vez se ven cumplidos y la Verdad es la que siempre te hace despertar.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Alma débil
Hay gente que sin saber cómo está herida. Esas personas sufren constantemente, porque por cosas aparentemente poco significativas o no de un calibre demasiado elevado se notan de nuevo abrir sus heridas que no consiguen ser cicatrizadas. Son unas heridas tan profundas y fuertes que llegan al alma… y por ello su alma es débil.
Estas personas son las que necesitan acallar su voz interior que les grita de dolor constantemente, son gritos desgarradores, que en ocasiones los vuelven locos.
Es como si esa voz de inmenso dolor y rabia se apoderara de ellos y no les dejara vivir en calma.
A este tipo de personas el deseo de muerte les llama. Al escuchar vibrar los gritos desde su alma, llegan a pensar que la vida es demasiado dolorosa para ellos.
A pesar de esto no creo que todo de ellos sea malo. Puesto que saben vivir mil vidas en una sola, experimentar mil cosas sin miedo y absorber de lo malo lo bueno, personas que una vez han asimilado ese dolor que les es tan familiar son capaces de levantarse y seguir andando con fuerza y envistiendo hacia delante. A pesar de saber que volverán a caer al suelo de amargo y agonizante dolor. A estas personas… su alma a pesar de débil les impide dejarse morir. Aunque a veces lo deseen.
Estas personas son las que necesitan acallar su voz interior que les grita de dolor constantemente, son gritos desgarradores, que en ocasiones los vuelven locos.
Es como si esa voz de inmenso dolor y rabia se apoderara de ellos y no les dejara vivir en calma.
A este tipo de personas el deseo de muerte les llama. Al escuchar vibrar los gritos desde su alma, llegan a pensar que la vida es demasiado dolorosa para ellos.
A pesar de esto no creo que todo de ellos sea malo. Puesto que saben vivir mil vidas en una sola, experimentar mil cosas sin miedo y absorber de lo malo lo bueno, personas que una vez han asimilado ese dolor que les es tan familiar son capaces de levantarse y seguir andando con fuerza y envistiendo hacia delante. A pesar de saber que volverán a caer al suelo de amargo y agonizante dolor. A estas personas… su alma a pesar de débil les impide dejarse morir. Aunque a veces lo deseen.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Tiempo...
De abrir los brazos sin esperar a nadie ni nada, solo por esa pequeña pero gratificante sensación de libertad.
De cerrar los ojos sin miedo, porque todo está en su lugar y en calma.
De dar tantos pasos hacia delante que te duelan las piernas.
De plasmar de cualquier forma posible todo lo que llevas dentro.
De reforzar tu red de seguridad para no volver a caer tan duro nunca más.
De poner orden nuevo a todo lo que te rodea.
De observar como por vez primera todo aquello que te envuelve.
De hacer que las noches taciturnas sean dulces a tus labios.
De mirar al cielo y pensar que algún día te será fácil de alcanzar.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Solo ganas de llorar de llorarte
Tan solo tengo ganas de llorar de llorarte.
De escucharte llegar sigiloso. Pero a tiempo. A tiempo.
Puede que no abriera la puerta en el momento correcto, en la hora marcada o de la manera adecuada. No tengo voz para hablarte. Solo lágrimas interminables.
No tengo ojos para mirarte, porque no te veo. No te encuentro. No te sé. No eres tú. No estás.
Sutil abismo del alma,
increíble vacío,
impenetrable armadura,
silencio tan mío.
De escucharte llegar sigiloso. Pero a tiempo. A tiempo.
Puede que no abriera la puerta en el momento correcto, en la hora marcada o de la manera adecuada. No tengo voz para hablarte. Solo lágrimas interminables.
No tengo ojos para mirarte, porque no te veo. No te encuentro. No te sé. No eres tú. No estás.
Sutil abismo del alma,
increíble vacío,
impenetrable armadura,
silencio tan mío.
lunes, 3 de octubre de 2011
El viejo
El viejo al que le gustaba disfrutar de las risas, incluso de los llantos, y por supuesto de los silencios....
Que en su interior se dibujaban pianos que tocaban justo las notas que él necesitaba oír, esos pianos le acompañaban a todas partes y disfrutaba de ellos siempre con imágenes, ellas tomaban forma en él y el resto del mundo a su alrededor dejaba de existir.
Todo carecía de sentido.
Todo se aparcaba en el olvido.
Este era el escudo de su alma que le permitía seguir vivo.
Que en su interior se dibujaban pianos que tocaban justo las notas que él necesitaba oír, esos pianos le acompañaban a todas partes y disfrutaba de ellos siempre con imágenes, ellas tomaban forma en él y el resto del mundo a su alrededor dejaba de existir.
Todo carecía de sentido.
Todo se aparcaba en el olvido.
Este era el escudo de su alma que le permitía seguir vivo.
viernes, 29 de julio de 2011
Yo que no creo...
Benditos estos ojos pequeños, para que en ellos puedas ver menos las lágrimas que derramo.
Benditas, estas lágrimas que derramo, porque ellas cierran el paso a ver mi oscura soledad.
Bendito, el placer de lo amargo, porque en mis labios se torna en dulce miel.
Benditos, estos pies cansados, que después de largos caminos en soledad me dejan en brazos de Morfeo.
Benditos, los extraños, que me hacen creer que mi mal es menor.
Benditas, las verdades, que a pesar del daño, son diamantes.
Bendito, todo aquello que me hace olvidar por un momento la herida que no sé curar de mi corazón.
Benditos, los pocos momentos en los que pienso que todo sufrimiento llega a su fin.
Benditos, los muros contra los que arremeto mil veces y consigo derribar.
Benditas, estas lágrimas que derramo, porque ellas cierran el paso a ver mi oscura soledad.
Bendito, el placer de lo amargo, porque en mis labios se torna en dulce miel.
Benditos, estos pies cansados, que después de largos caminos en soledad me dejan en brazos de Morfeo.
Benditos, los extraños, que me hacen creer que mi mal es menor.
Benditas, las verdades, que a pesar del daño, son diamantes.
Bendito, todo aquello que me hace olvidar por un momento la herida que no sé curar de mi corazón.
Benditos, los pocos momentos en los que pienso que todo sufrimiento llega a su fin.
Benditos, los muros contra los que arremeto mil veces y consigo derribar.
martes, 5 de julio de 2011
...
La soledad es…
gritarle a las habitaciones vacías,
a los espacios paradisíacos,
a los folios en blanco,
a las mesas sin sillas,
a los ceniceros llenos,
a la música sin sonido,
a los espacios huecos,
la soledad es… escuchar ecos por donde grites.
gritarle a las habitaciones vacías,
a los espacios paradisíacos,
a los folios en blanco,
a las mesas sin sillas,
a los ceniceros llenos,
a la música sin sonido,
a los espacios huecos,
la soledad es… escuchar ecos por donde grites.
lunes, 25 de abril de 2011
Hálito
Si tienes el corazón abierto… puede ser bueno… es necesario, pero corres un riesgo.
Que te hieran tan profundo que sea muy difícil de recuperar;
que notes que tus palpitaciones no siguen el ritmo que deberían seguir,
que tienes que pensar en cada aspiración de aire por que parece que tus pulmones se han hecho más pequeños de repente,
que por dentro notes como que se está despedazando todo,
que mires, pero no observes,
que te cueste incluso pestañear y que después de cada movimiento caiga una lágrima amarga por tu mejilla,
que no te sale la voz, solo aspiras, pero no salen sonidos no consigues sacarlos, lo que llevas dentro te los ha arrebatado, apenas tragas saliva y cuando lo haces sientes que es tu propio veneno, que corre por todo tu cuerpo, dejándolo casi inerte,
no sientes,
no sientes ni frio, ni calor.
Te han matado.
Estas muerto.
Que te hieran tan profundo que sea muy difícil de recuperar;
que notes que tus palpitaciones no siguen el ritmo que deberían seguir,
que tienes que pensar en cada aspiración de aire por que parece que tus pulmones se han hecho más pequeños de repente,
que por dentro notes como que se está despedazando todo,
que mires, pero no observes,
que te cueste incluso pestañear y que después de cada movimiento caiga una lágrima amarga por tu mejilla,
que no te sale la voz, solo aspiras, pero no salen sonidos no consigues sacarlos, lo que llevas dentro te los ha arrebatado, apenas tragas saliva y cuando lo haces sientes que es tu propio veneno, que corre por todo tu cuerpo, dejándolo casi inerte,
no sientes,
no sientes ni frio, ni calor.
Te han matado.
Estas muerto.
miércoles, 13 de abril de 2011
Coraza
Cuanto más insensibles parecen las personas mayor sensibilidad ocultan tras de sí. Estas personas se construyen y forjan una coraza y detrás suya lo guardan TODO y a todos, incluso en ocasiones a sí mismos. Cuando rara vez se ven despojados de ella, son tan sumamente vulnerables, que las palabras los pueden partir en mil pedazos, matándolos por dentro.
Cuanto más fríos, distantes y aparentemente duros parecen… es cuando en su interior tienen una mayor profundidad (que a la mayoría pasa desapercibida), las pocas personas que pueden verla deben valorarla, si no tal será el dolor ocasionado que es posible que ante ellos no se vuelva abrir, y que durante mucho tiempo quede sellada….
Cuanto más fríos, distantes y aparentemente duros parecen… es cuando en su interior tienen una mayor profundidad (que a la mayoría pasa desapercibida), las pocas personas que pueden verla deben valorarla, si no tal será el dolor ocasionado que es posible que ante ellos no se vuelva abrir, y que durante mucho tiempo quede sellada….
jueves, 31 de marzo de 2011
Bailarina despreocupada y despiadada
Danzas tú por delante bailarina despreocupada y despiadada,
Tu talento es realmente frustrante y tus miradas tan certeras y cercanas.
Entre ellas se puede ver en ocasiones casi de casualidad que me tienes aprecio,
Otras veces se te escapa, y te quedas ebria y embriagada observándome,
Brillante luz de fulgor escondido y recóndito silencio el del alma,
Te quedas envuelta en esa cajita con música repetida y continua, aislada…
Yo te quise sacar y casi me quitas el alma,
Los susurros de dolores que me regalaste me persiguen,
Punzantes compañeros de viaje en esta larga,… larguísima vida…
…Sin ti.