Hoy. Hoy tengo ganas de escribirte, porque eres tu el que siempre me ha escuchado. Hoy tengo ganas de escribirte, para contarte todo lo que me ha pasado. Quiero decirte que he vuelto. He vuelto. Aunque creo que no volveré a ser la misma jamás. Vuelvo a poder ver el mundo con lo maravilloso de estos ojos que cerrados quedaron un tiempo.
Todo ese tiempo lo único que pude hacer con ellos fue llorar. Pero ahora lloro con los ojos abiertos. Con la mirada fija hacia algún lugar, casi el que sea. No importa. Vuelvo a ver. Ver, era lo único que yo poseía y desprovista de ello no quería más nada.
Te escribo a ti para variar y poder contarte algo bueno, lo único que me enorgullece de mi misma. Lo único en lo que creo aunque la gente no me crea. Lo que siento. Lo siento tanto, que no me importa estar sola en ese lugar. Por fin amigo no me haces falta, aunque solo sea en un lugar de mi vida.
En este, me gusta estar sola.
En este, siento como se ensancha eso que llaman alma,… y me desborda.
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jueves, 23 de mayo de 2013
jueves, 31 de marzo de 2011
Bailarina despreocupada y despiadada
Danzas tú por delante bailarina despreocupada y despiadada,
Tu talento es realmente frustrante y tus miradas tan certeras y cercanas.
Entre ellas se puede ver en ocasiones casi de casualidad que me tienes aprecio,
Otras veces se te escapa, y te quedas ebria y embriagada observándome,
Brillante luz de fulgor escondido y recóndito silencio el del alma,
Te quedas envuelta en esa cajita con música repetida y continua, aislada…
Yo te quise sacar y casi me quitas el alma,
Los susurros de dolores que me regalaste me persiguen,
Punzantes compañeros de viaje en esta larga,… larguísima vida…
…Sin ti.
viernes, 29 de octubre de 2010
Bienvenida a mi vida
Unos ojos que parecen dos eclipses en dos pequeños cielos claros. Indecisa, pero responsable. Responsable por obligación, acarea demasiado peso, con solo dos décadas de vida.
Apenas se deja conocer, pero quien sabe ver encuentra. Encuentra lo oculto, lo increíble, brillante. Escondido tras su responsabilidad alberga su gran encanto.
De gran sensibilidad, por la que ha sufrido muchas veces, se deja llevar y cae de repente. Férrea luchadora lista para actuar, para intentar conseguir su sueño, para dejar de soñar despierta, para llegar a la paz que anhela, para que la estabilidad, la quietud y la calma lleguen a su vida al fin.
Gran soñadora de tus sueños no dejes de soñar….
Solo yo te veo y por eso soy feliz, ya que parezco tener una simple cajita pero en el interior solo para mi se abre dejando ver el precioso diamante que al resto oculto queda.
A ti mi amiga.
Apenas se deja conocer, pero quien sabe ver encuentra. Encuentra lo oculto, lo increíble, brillante. Escondido tras su responsabilidad alberga su gran encanto.
De gran sensibilidad, por la que ha sufrido muchas veces, se deja llevar y cae de repente. Férrea luchadora lista para actuar, para intentar conseguir su sueño, para dejar de soñar despierta, para llegar a la paz que anhela, para que la estabilidad, la quietud y la calma lleguen a su vida al fin.
Gran soñadora de tus sueños no dejes de soñar….
Solo yo te veo y por eso soy feliz, ya que parezco tener una simple cajita pero en el interior solo para mi se abre dejando ver el precioso diamante que al resto oculto queda.
A ti mi amiga.
viernes, 16 de abril de 2010
Tengo ganas de llorar, de llorarte
Podría decir que más que ganas de llorar, tengo ganas de llorarte, (a pesar de mis manías y mis cabreos o rabietas, porque me veas en ese estado) necesito hacerlo. ¡Quiero llorarte! Lo necesito, pero no como se le llora a alguien que “no está”. Yo te lloraría porque estás, porque me ves, porque me tocas. Yo te lloraría a la cara.
A ti que no existes más que en mi anhelo de que existas, anhelo de que estés, anhelo de que te encuentre. Estos días en los que mi mente esta pesada, tan consciente de todo pero a la vez de nada, consciente e inconstante de mi alrededor, colmada de pensamientos, pensamientos que siempre yacen. Están. Pero no suelen despertar. Me devoran, me corroen, me arrancan la piel, me absorben la mente, ellos despiertan con un gran sobresalto, que en mi hace reacción.
¡Y reacciono!
En un mar de pensamientos, de voces, todas tan conocidas para mi, todas tan mías, que no escucharlas es imposible. Y me ahogo. Pero no quiero, lucho, lucho,…. Y lo único que consigo son ganas de gritar, de clavarme las uñas en la garganta y estirar. Fuerte. Fuerte. Tan fuerte que consiga desgarrar mi piel. Ganas de arrancarme la cabeza, de comprimirla, de aplastarla, de hacerla trizas, de conseguir ahuyentar las voces de esos pensamientos que son ecos en mi cabeza. De conseguir no pensar eso. No pensar en eso.
Eso que hace que me conozca más, no quiero más. ¡No quiero más!
¿De que me sirve conocerme si me hará más mal que bien? No es tan grande el conocimiento como para hacerme tanto daño. No vale tanto. No vale.
…¿Hasta que punto tenemos que llegar a conocernos?...
A ti que no existes más que en mi anhelo de que existas, anhelo de que estés, anhelo de que te encuentre. Estos días en los que mi mente esta pesada, tan consciente de todo pero a la vez de nada, consciente e inconstante de mi alrededor, colmada de pensamientos, pensamientos que siempre yacen. Están. Pero no suelen despertar. Me devoran, me corroen, me arrancan la piel, me absorben la mente, ellos despiertan con un gran sobresalto, que en mi hace reacción.
¡Y reacciono!
En un mar de pensamientos, de voces, todas tan conocidas para mi, todas tan mías, que no escucharlas es imposible. Y me ahogo. Pero no quiero, lucho, lucho,…. Y lo único que consigo son ganas de gritar, de clavarme las uñas en la garganta y estirar. Fuerte. Fuerte. Tan fuerte que consiga desgarrar mi piel. Ganas de arrancarme la cabeza, de comprimirla, de aplastarla, de hacerla trizas, de conseguir ahuyentar las voces de esos pensamientos que son ecos en mi cabeza. De conseguir no pensar eso. No pensar en eso.
Eso que hace que me conozca más, no quiero más. ¡No quiero más!
¿De que me sirve conocerme si me hará más mal que bien? No es tan grande el conocimiento como para hacerme tanto daño. No vale tanto. No vale.
…¿Hasta que punto tenemos que llegar a conocernos?...
martes, 13 de abril de 2010
La carta de mis pensamientos, de mis sentimientos
Perdona.
Mis más sinceras disculpas por hacerte esto. Por que esto ocurriese así. Lo lamento tanto.
Te he amado mucho. Yo tampoco me puedo explicar esto. Yo tampoco me lo llego a creer. Yo también sigo esperando despertar de esta extraña pesadilla. Tan irreal. ¿Cómo puede ser que no te ame? ¿yo a ti? Es demasiado extraño.
¿Cómo pude ser que me imagine tu sonrisa y no se me ilumine la cara? ¿Cómo puede ser que conciba las noches y los días en los que tu no estás? No me lo explico. No puedo llegar a entenderlo. Por eso tampoco espero que tu lo entiendas.
¿Como puede ser que todo lo que me recuerda a ti no me cause unas irremediables ganas de verte? ¿ que pueda imaginarme una vida o un mundo en el que tu no estés?
... Tu nombre sigue siento tan importante para mi. Pero ya no significa lo mismo. Ya no. A pesar de todo sigue siendo el nombre que yo le pondría a mi hijo. Por lo que he sentido pronunciándolo, por lo que he vivido mientras nacía una y otra vez de mis labios.
¿Cómo voy a amar a otra persona que no seas tu? No le encuentro explicación alguna.
Me encantaría que hubieses sido la última persona a la que le hubiese hecho tanto daño. Daría lo inimaginable por que ese dolor no te lo hubiese causado yo. Y por ser yo la que lo sufre en tu lugar.
Esta, al igual que todas mis cartas y escritos hacia ti, son mis palabras más sinceras, mis sentimientos más reales expresados para ti.
Lamento tanto todo lo ocurrido. De verdad.
De todo corazón, te he amado con toda mi alma. Y de la única forma que sé.
Mis más sinceras disculpas por hacerte esto. Por que esto ocurriese así. Lo lamento tanto.
Te he amado mucho. Yo tampoco me puedo explicar esto. Yo tampoco me lo llego a creer. Yo también sigo esperando despertar de esta extraña pesadilla. Tan irreal. ¿Cómo puede ser que no te ame? ¿yo a ti? Es demasiado extraño.
¿Cómo pude ser que me imagine tu sonrisa y no se me ilumine la cara? ¿Cómo puede ser que conciba las noches y los días en los que tu no estás? No me lo explico. No puedo llegar a entenderlo. Por eso tampoco espero que tu lo entiendas.
¿Como puede ser que todo lo que me recuerda a ti no me cause unas irremediables ganas de verte? ¿ que pueda imaginarme una vida o un mundo en el que tu no estés?
... Tu nombre sigue siento tan importante para mi. Pero ya no significa lo mismo. Ya no. A pesar de todo sigue siendo el nombre que yo le pondría a mi hijo. Por lo que he sentido pronunciándolo, por lo que he vivido mientras nacía una y otra vez de mis labios.
¿Cómo voy a amar a otra persona que no seas tu? No le encuentro explicación alguna.
Me encantaría que hubieses sido la última persona a la que le hubiese hecho tanto daño. Daría lo inimaginable por que ese dolor no te lo hubiese causado yo. Y por ser yo la que lo sufre en tu lugar.
Esta, al igual que todas mis cartas y escritos hacia ti, son mis palabras más sinceras, mis sentimientos más reales expresados para ti.
Lamento tanto todo lo ocurrido. De verdad.
De todo corazón, te he amado con toda mi alma. Y de la única forma que sé.